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Dont’s en los cuidados del oro

Dont’s en los cuidados del oro

 

Una joya de oro es un must en el alhajero de toda mujer… y de los caballeros también. Desde la más remota antigüedad este metal precioso ha sido favorito para la elaboración de joyería fina y objetos ornamentales, y en la actualidad sigue siendo el predilecto al momento de elegir una alhaja.

Si bien se sabe que el oro es uno de los metales más duraderos que existen, también es verdad que en estado puro (24 quilates) es muy suave y maleable, por lo que es necesario combinarlo con otros para que adquiera mayor dureza y sea posible elaborar joyas con él. 

Lo ideal para elaborar joyería fina es que el oro sea de 14 quilates, ya que es una excelente combinación entre oro y otros metales (que pueden ser zinc, plata, hierro y otros) para que tenga la dureza y el brillo adecuados y se puedan hacer joyas de gran belleza y calidad como las que manejamos en Bizzarro

Pero, aunque el hecho de utilizar 14 quilates asegura que la pieza sea de calidad, esto no quiere decir que sea inmune al paso del tiempo o a los tratos inadecuados. Una joya de oro sigue siendo delicada y requiere que la manipules con cuidado para que se conserve en buen estado durante mucho tiempo. 

Por eso, a continuación te dejamos los dont’s de los cuidados de tu joyería fina. ¡Evítalos a toda costa!

 

No te metas a bañar o a nadar con ellas

El cloro puede causar decoloración en el oro y quitarle brillo, además es probable que al bañarte les queden residuos de jabón y que eso contribuya a opacarlas. Por otro lado, si por alguna razón las golpeas sin querer, se pueden rayar o incluso doblar. 

 

No las expongas al contacto con cremas o perfumes

Por recomendación general, ninguna joya debe ser colocada antes de ponerse el perfume o cremas para la cara y el cuerpo, esto debido a que los químicos que contienen dichos productos las afectan seriamente. Lo que debes hacer es, una vez que te hayas puesto el perfume y las cremas, proceder a colocarte tus joyas y, al quitártelas, debes limpiarlas con una gamuza suave antes de guardarlas en un lugar seco y fresco. 

 

No hagas labores de limpieza con ellas

Por obvias razones, hacer tareas domésticas con tus joyas puestas no es algo que debas hacer bajo ninguna circunstancia. Las actividades de este tipo son una excelente oportunidad para que tus joyas se golpeen, doblen o rayen. Además, si usas limpiadores abrasivos, éstos también son un elemento importante para daña tu joyería fina. 

 

No las guardes sin haberlas limpiado antes

Como ya te mencionamos, es importante que después de usarlas y antes de colocarlas en el lugar donde las almacenas, las limpies muy bien con un trozo de tela 100% de algodón que no suelte pelusa, esto con el objetivo de quitarle los posibles residuos que hayan podido adquirir a lo largo del día o del tiempo en el que las utilizaste. 

 

No las limpies vigorosamente

Si tu joya ya está algo sucia, puedes lavarla con agua y jabón líquido tallándola con un cepillo de dientes de cerdas suaves, pero hazlo con cuidado ya que al aplicar mucha fuerza también puedes rayarlas. 

 

No las apiles en un mismo recipiente

Colocarlas todas juntas en un mismo lugar puede ser un factor importante para que se rayen unas a otras. Lo que debes hacer es guardarlas cada una en un estuche por separado o envolver cada pieza en tela para joyería. 

 

No las almacenes húmedas

Asegúrate de que al guardar tus joyas las hayas secado perfectamente bien para que no guarden residuos de humedad que puedan dañarlas una vez guardadas.

Sigue estos consejos y verás que tus joyas de oro se mantienen en buen estado durante bastante tiempo.   

 

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