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Piezas emblemáticas de joyería a través del tiempo

Piezas emblemáticas de joyería a través del tiempo

Este mes celebramos nuestro aniversario número 37, por lo que estamos felices y nostálgicos, recordando todos esos momentos que hemos vivido juntos, todas las historias de amor y compromiso de las que hemos sido testigos, esas nuevas vidas, las sonrisas de un nuevo padre, la emoción de una graduación, todos y cada uno de esos instantes que quedan para siempre en nuestras memorias.

Y no sólo en celebraciones, también hemos estado juntos en cambios importantes del país. Hemos visto, por ejemplo, cambios en las tendencias de moda y en las formas de vida. Es por ello que hoy hacemos un trowback de estas tendencias y accesorios que han estado presentes desde que abrimos nuestra primera tienda en 1979 y hasta la actualidad.

Te presentamos lo que estaba de moda en cada una de las décadas que han transcurrido desde entonces y las tendencias de mayor fuerza en joyería en la actualidad.

 

Década de 1970

Comenzamos con esta década ya que a finales de ella abrimos nuestra primera tienda. El estilo hippie es la característica que marcó estos años. Las plataformas altísimas en los zapatos, los bolsos bandoleros largos con asas de gran tamaño o flecos, los sombreros de paja, los turbantes, los pantalones acampanados y las camisas vaporosas con estampados florales, son íconos de la moda de esta época.

Sobresalen las piezas de joyería con cuentas. En las pasarelas los grandes aretes dorados se hicieron populares y las piezas se creaban utilizando materiales como cáñamo, cuero y metales. A mediados de esta década surgen los “anillos del estado de ánimo” que cambiaban de color según las emociones; eran grandes y de forma ovalada.

La joyería de los años 70 estaba marcada por tres tendencias principales: las flores en la primera parte de la década, las líneas geométricas y la inspiración en la moda india. Predominaban los collares larguísimos, brazaletes, anillos y pendientes hechos en metal y con la presencia de perlas, abalorios o flores de plástico o metal.

 

Década de 1980

La moda en esta década se caracterizó por usar colores brillantes, las prendas eran holgadas, se usaba el cabello largo y peinados extravagantes.

Los accesorios solían ser de gran tamaño e impacto y los diseños de formas geométricas eran muy populares. Las pulseras sobresalían por ser grandes y era tendencia utilizar muchas de ellas en una sola mano.

Destacan los aretes grandes y pesados. Los collares pasaron a ser grandes colgantes. El oro estaba presente, así como las piedras preciosas, el cristal, y las perlas.

A inicios de la década el zafiro se convirtió en una piedra muy popular para el anillo de compromiso debido a que el príncipe Carlos le dio una sortija a Lady Di con esta piedra preciosa y diamantes.

 

Década de 1990

En los 90 la moda se volvió casual. La gente estaba un poco cansada de tanta producción de la década anterior y decidió relajarse un poco. El look natural era el más popular: las mujeres optaban por maquillarse poco o de manera discreta. A veces llegaban incluso al desaliño o a combinar mal la ropa. En general, la gente prefería sentirse cómoda sin darle mucha importancia a la opinión de los demás o a las tendencias. Sin embargo, a finales de esta década, la gente comenzó a preocuparse por expresar su individualidad; se dejó atrás la ropa casual y volvieron los diseños excéntricos. Tatuajes, tintes de pelo de color rosa y piercings fueron las nuevas tendencias.

El accesorio clásico son los chockers o gargantillas de plástico o terciopelo que iban pegadas al cuello.

En joyería la tendencia era llevar la oreja llena de pendientes: los broqueles y los aros se sucedían unos tras otros.

Aparecen las primeras joyas minimalistas, sin embargo el color oro amarillo no gozaba de mucha popularidad, por lo que la mayoría de las piezas se elaboraba en oro blanco.

 

Década de 2000

Muchas de las joyas de esta década se inspiraron en los años 50 y hubo colecciones que siguieron un estilo de formas naturales, basadas en el campo como flores, mariposas, insectos o canastas de paja, así como en las estrellas y en los corazones.

Los pendientes se miniaturizaron y cobraron vida gracias a una gama de colores. En algunos casos se optó por llevarlos muy pegados a las orejas. También cobró fuerza la tendencia de mezclar la plata con el cuero, principalmente en collares.

Los anillos, al contrario que los pendientes, adquirieron mayor tamaño y muchas veces estuvieron acompañados de una piedra preciosa o semipreciosa.

El auge de las gemas marinas se manifiesta en la presencia de perlas cultivadas en todos sus tipos y colores.

Las formas geométricas adquieren popularidad junto con el minimalismo. Los ejes son el cuadrado y el círculo que se fusionan con una gran variedad de piedras preciosas y semipreciosas.

 

Década 2010

En la década actual, estas son las tendencias que han aparecido y siguen vigentes:

Perlas

Las perlas no pasan de moda y las encontrarás en aretes, dijes y anillos en combinación con metales preciosos como el oro y la plata. Las pulseras y los collares siguen siendo obligados para conseguir un look sobrio, elegante, sofisticado y clásico.

 

Maxicollares

Los maxicollares XXL con gemas y diamantes adquieren fuerza desde el 2015. Celebridades del mundo del espectáculo acuden a los eventos más importantes luciéndolos en todo su esplendor. Una de sus virtudes es que los menos lujosos se pueden combinar de mil formas: con vestidos, camisetas y tops, y sirven tanto para ir a la oficina como para eventos de mayor formalidad.

 

Chokers

Por otro lado, vuelven los famosos chokers de la década de los 90, pero esta vez mucho más glamurosos y cool. Aparecen en forma de gargantillas rígidas de lujo, piezas metálicas de esencia étnica y collares minimalistas.

 

Vintage

La joyería vintage también se hace presente. Aretes y collares luciendo gemas preciosas de gran tamaño, en referencia a las joyas de la realeza, son accesorios que se vuelven populares.

 

Aretes

Los aretes largos son un must a mediados de esta década.

 

Argollas de matrimonio

En cuanto a las argollas de matrimonio, las clásicas son tradicionalmente de oro de 14 quilates por su durabilidad y calidad. Comúnmente son lisas y cómodas ya que se suelen llevan puestas todos los días, por lo que deben aportar la mayor comodidad posible. La última tendencia es engastar, es decir engarzar o incrustar, diamantes o zirconias tanto en la argolla para la novia como para la del novio. Al inicio de esta tendencia, la propuesta fue engastar sólo una pequeña pieza en la argolla para ella con el objetivo de otorgarle mayor feminidad pero sin que perdiera su durabilidad. Sin embargo, hoy en día el engaste de zirconias o piedras preciosas se puede hacer en ambas argollas, dándoles un toque de mayor distinción.

 

Anillos de compromiso

Para estas piezas, los zafiros vuelven a tomar fuerza desde que el príncipe Guillermo le regaló el anillo que fuera de Lady Di, su madre, a Kate Middleton. Sin embargo, la tendencia minimalista con piezas delgadas y delicadas, acompañadas de diamantes o zirconias, es la que prevalece en la actualidad.

 

Minimalistas

Y hablando de minimalismo, esta es una de las grandes tendencias en joyas en la actualidad. Se caracterizan por su gran sencillez, son muy finas con respecto al grosor del material y resurgen después de la explosión de tamaño y color de las joyas XXL de los últimos años. Actualmente, ambos tipos de joyas, minimalista y XXL conviven sin problemas. La tendencia de las joyas minimalistas es llevar varias a un mismo tiempo logrando así un toque chic y romántico.